lunes, junio 12, 2006

KARPI WILLIAMSON IIº (hemorroides ...)

Como era ya su triste costumbre, Karpi extrajo con amor a uno de sus inquilinos de entrepierna. Uno de esos asquerosos bichos que le regalaban ese escozor tan insoportable, y por otra parte tan familiar.
Desde hacía ya algún tiempo, ansiaba experimentar con sus hemorroides. ¿Era verdad que aquellos bichos podían alimentarse de sus bultitos sangrientos? ...
Pues si, era cierto. En menos de quince minutos, el bichito redujo sus protuberáncias a simples pellejos sangrantes.
La alegría de Karpi explotó en una carcajada. Sus pequeñas "amigas" por fin le servirían para algo más que para producirle ese constante escozor. (continuará ...)